Este blog trata sobre el Ser Humano, sobre sus sueños, sus objetivos, sus deseos, sus emociones, sus ilusiones, sus miedos, sus engaños, sus logros, sus limitaciones, sus frustraciones, sus creencias, sus valores, sus comportamientos, sus éxitos, sus fracasos ... En definitiva, sobre el sentido del viaje, interior y exterior, que todos realizamos.

Cómo funciona el coaching



El coaching es un proceso de entrenamiento individual, personalizado y confidencial,  en el que por medio del diálogo el coach ayuda al cliente a pensar por sí mismo, a encontrar las respuestas a sus preguntas y a descubrir dentro de sí su potencial, moviéndole a la acción para alcanzar todo esto.

En el coaching no hay fórmulas ni recetas, cada cliente es único y lo que vale para una persona no tiene por qué ser útil para otra.

Su herramienta fundamental son las preguntas, éstas nos hacen detenernos y pensar, nos obligan a reflexionar con más profundidad sobre nosotros mismos y sobre nuestras vidas.

En cualquier proceso de coaching existen dos fases claramente diferenciadas:
Reflexión y Acción. Si cualquiera de estas dos fases no se da, el coaching no puede funcionar.

La Reflexión tiene lugar en las sesiones de coaching. Éstas se realizan normalmente una vez a la semana y tienen una duración aproximada de 60 minutos. En ellas se crea un espacio para la reflexión y se trabaja con el cliente los principios fundamentales sobre los que se basan todos los procesos de coaching:
Conciencia, Autocreencia y Responsabilidad.
La misión del coach es ayudar al cliente a ascender los tres escalones de esta escalera:

• El primer escalón es la Conciencia: El cliente debe elevar su conciencia, ya que sólo podemos actuar sobre aquello de lo que somos conscientes. Si no somos conscientes de nuestra situación no podremos hacer nada. Al elevar nuestra conciencia ampliamos nuestra realidad y nuestro campo de actuación.
• El segundo escalón es la Autocreencia: Podríamos definir la autocreencia como la suma de la Autoestima y la Confianza, el cliente debe encontrar el valor y la creencia suficiente para reconocer su capacidad de actuación y cambio, para saber que puede hacer lo que se proponga.
• El tercer escalón es la Responsabilidad: Es imprescindible que el cliente se haga responsable de su protagonismo en dicha situación y que asuma un compromiso para actuar. La responsabilidad le concede voluntad y perseverancia para conseguirlo .

La Acción tendrá lugar durante todas las semanas del proceso de coaching, entre sesión y sesión. La reflexión por sí sola no sirve de nada si no se pone en práctica aquello de lo que el cliente ha tomado conciencia, ha reconocido su capacidad de actuación y ha asumido su responsabilidad.

Podríamos concluir por tanto, que el coaching consiste en una Reflexión para la Acción.

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